La mente es como el mar, agitada en la superficie, insondable y desconocida en lo profundo. El conocimiento de uno mismo nos lleva del yo de la superficie a la profundidad del ser.
Viajando del ego al ser.
Indagación de los patrones mentales, causantes del malestar psicológico y personal, a través de herramientas útiles, que buscan el autoconocimiento, y el máximo desarrollo de nuestro potencial a través del poder transformador del «darse cuenta»
Todos los problemas que aparecen fuera, en la vida, se ocasionan por los nudos psicológicos que llevamos dentro; si no deshago los nudos no va a desaparecer el problema.
Ofrece una visión integral llevando alivio y claridad sobre el proceso que se viva.
Para observar las propias sombras y llevarlas a la luz.
Comprensión de las relaciones interpersonales.
Transformar el dolor en motor de búsqueda de uno mismo y sus potencialidades.
Para cambiar patrones limitantes.
Para acceder a una visión espiritual o transpersonal de la vida, donde la expansión de consciencia nos conecta con la unidad y el amor, que es lo que realmente cura al ser humano.
Comenzar una psicoterapia es el encuentro de una solución, el antídoto de un sufrimiento psicológico particular, una insatisfacción, una crisis existencial, un duelo, problemas relacionales o la llamada interna a conocerse mejor. Indagar en la búsqueda de claves eficaces para aliviar el sufrimiento desde un enfoque más humano que técnico, para observar las propias sombras y transformarlas en luz. Emprendiendo un viaje de autoconocimiento, que comienza en «el darse cuenta» para conectarnos desde una mirada compasiva con una visión espiritual o transpersonal de la vida.
Cuando se hace silencio en los pensamientos y en las emociones que ocasionan podemos observar el funcionamiento de la mente. Cuando lo conseguimos, descubrimos que, podemos atravesar capas de pensamiento en formas de sensaciones interpretadas, emociones, teorías o creencias acumuladas en la memoria. Desde el silencio y la contemplación, podemos acceder a otra percepción de la realidad propia y la realidad del mundo. Acceder a capas más profundas de la conciencia, que nos van brindando paz, serenidad, y espacios de belleza y amor incondicionado, que nos llevan a la conciencia de unidad con el todo.
El amor consciente desencadena una poderosa energía de integración, bienestar, cordura y plenitud. No sabe de posesividad, presiones, celos, o falsas expectativas. Un amor que habla de autoresponsabilidad de la propia felicidad, para hacerla extensible al «nosotros», dando importancia al cuidado del otro, al mismo tiempo que a los propios límites personales.
«Interrelaciones»
Tú eres yo, y yo soy tú.
¿No es evidente que nosotros intersomos?
Tu cultivas la flor que hay en tí para que así yo sea más hermoso.
Yo transformo los desperdicios que hay en mí, para que así tu no tengas que sufrir.
Yo te apoyo;
Tú me apoyas.
Estoy en este mundo para ofrecerte paz. Tú estas en este mundo para traerme alegría.
Thich Nhat Hanh.
La respiración holoscópica es una respiración catártica, que nos abre a un camino de auto-indagación, auto-observación y auto-descubrimiento, nos permite el acceso a la mente insconsciente creando un espacio controlado y seguro para que emerjan recuerdos bloqueados facilitando un proceso integrador de «limpieza psíquica» , liberando emociones no gestionadas y armonizando así nuestras energías.
La práctica de la respiración holoscópica es una técnica sencilla y directa, basada en la respiración de hiperventilación, combinada con música evocativa y estados meditativos.
Así se accede a niveles profundos de la consciencia, pudiendo llegar a vivir las llamadas «experiencias transpersonales» donde se transcienden los límites del ego, pudiendo ir más allá de la mente dual, experimentándonos, como la mente que comprende la unidad que somos.
Sesiones individuales o grupales.
Comenzar una psicoterapia es el encuentro de una solución, el antídoto de un sufrimiento psicológico particular, una insatisfacción, una crisis existencial, un duelo, problemas relacionales o la llamada interna a conocerse mejor. Indagar en la búsqueda de claves eficaces para aliviar el sufrimiento desde un enfoque más humano que técnico, para observar las propias sombras y transformarlas en luz. Emprendiendo un viaje de autoconocimiento, que comienza en «el darse cuenta» para conectarnos desde una mirada compasiva con una visión espiritual o transpersonal de la vida.
Cuando se hace silencio en los pensamientos y en las emociones que ocasionan podemos observar el funcionamiento de la mente. Cuando lo conseguimos, descubrimos que, podemos atravesar capas de pensamiento en formas de sensaciones interpretadas, emociones, teorías o creencias acumuladas en la memoria. Desde el silencio y la contemplación, podemos acceder a otra percepción de la realidad propia y la realidad del mundo. Acceder a capas más profundas de la conciencia, que nos van brindando paz, serenidad, y espacios de belleza y amor incondicionado, que nos llevan a la conciencia de unidad con el todo.
El amor consciente desencadena una poderosa energía de integración, bienestar, cordura y plenitud. No sabe de posesividad, presiones, celos, o falsas expectativas. Un amor que habla de autoresponsabilidad de la propia felicidad, para hacerla extensible al «nosotros», dando importancia al cuidado del otro, al mismo tiempo que a los propios límites personales.
«Interrelaciones»
Tú eres yo, y yo soy tú.
¿No es evidente que nosotros intersomos?
Tu cultivas la flor que hay en tí para que así yo sea más hermoso.
Yo transformo los desperdicios que hay en mí, para que así tu no tengas que sufrir.
Yo te apoyo;
Tú me apoyas.
Estoy en este mundo para ofrecerte paz. Tú estas en este mundo para traerme alegría.
Thich Nhat Hanh.
La respiración holoscópica es una respiración catártica, que nos abre a un camino de auto-indagación, auto-observación y auto-descubrimiento, nos permite el acceso a la mente insconsciente creando un espacio controlado y seguro para que emerjan recuerdos bloqueados facilitando un proceso integrador de «limpieza psíquica» , liberando emociones no gestionadas y armonizando así nuestras energías.
La práctica de la respiración holoscópica es una técnica sencilla y directa, basada en la respiración de hiperventilación, combinada con música evocativa y estados meditativos.
Así se accede a niveles profundos de la consciencia, pudiendo llegar a vivir las llamadas «experiencias transpersonales» donde se transcienden los límites del ego, pudiendo ir más allá de la mente dual, experimentándonos, como la mente que comprende la unidad que somos.
Sesiones individuales o grupales.